Despoblación

El mes de mayo de 2017 hicimos lo posible para coordinar un encuentro-conferencia entre el "Proyecto Serranía Celtibérica" y la recién nacida "Repuebla" con la idea, para nosotros fundamental, de establecer un ámbito de acción común, conceptual y territorial.


Básicamente el objetivo de las dos plataformas venía a ser el mismo: sacar a nuestra Comarca, y al marco general en el que está inmersa como parte de él, del olvido más absoluto de las administraciones. Posteriormente, los objetivos estratégicos divergían un tanto. Mientras el Proyecto Serranía Celtibérica ponía su empeño en hacer llegar a Bruselas la consideración de esta interregión como "Área muy escasamente poblada", y como destino directo de los fondos de cohesión europeos, la Asociación Repuebla consideraba más viable la agrupación con otras alternativas, como "Teruel Existe" y "Soria Ya", en el diseño de una plataforma común para todo el país que se empezaba a dibujar con el nombre de "España Vaciada". Bajo esta denominación se implican más de un centenar de asociaciones que tratan de dar forma a una agrupación de electores, siguiendo los pasos de Teruel Existe, para ofrecer una alternativa política a los partidos tradicionales y llevar así su voz al Congreso de la nación.

Es de señalar que, tanto Teruel Existe, como Soria Ya, habían sellado con el Proyecto Serranía Celtibérica en 2014, en Medinaceli, un marco de actuación común que se habría disuelto al ser aquellas impulsadas por el grupo de presión empresarial de las SESPAs que busca una alternativa europea para las provincias de Teruel, Soria y Cuenca.


Independientemente de los éxitos estratégicos de los distintos frentes, desde ASP seguimos considerando un marco general, desde el punto de vista territorial, social y cultural, como el que supone la Serranía Celtibérica que, a lo largo del tiempo, se ha acabado convirtiendo en la interregión de mayor abandono demográfico de Europa y se encuentra en "catástrofe demográfica", técnicamente hablando.


Presentación de la Ruta Celtibérica en en Revenga 2009 


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Trabajador incansable contra la mayor lacra de las zonas rurales entiende que es necesario articular un movimiento nacional a través del colectivo esMontaña

 

Burillo constata, con datos precisos, el abandono institucional a las zonas más despobladas

 

Interesante conferencia impartida en la jornada del sábado 10 de mayo por el profesor Francisco Burillo, director del Instituto de Investigación y Desarrollo Rural 'Serranía Celtibérica' en un acto organizado por la Asociación Repuebla, en la Casa de la Madera, y a la que han acudido vecinos y representantes de la comarca pinariega y la zona del Arlanza.

Burillo ha constatado, con una serie de datos precisos, el abandono institucional hacia las zonas más despobladas. "No estamos ante un problema estructural", ha afirmado el profesor aragonés, quien ha sido claro al referirse a la marginalidad del territorio que abarca la 'Serranía Celtibérica' "único lugar de España donde no se ha hecho ninguna inversión en infraestructuras"

En su opinión, partidos políticos y entidades de ámbito nacional está retrasando tomar medidas contra la sangría de recursos humanos que sufren los territorios de las zonas montañosas más despobladas, hasta el punto de que nuevos organismos como el Comisionado del Gobierno para el reto demográfico "sólo tienen en cuenta el envejecimiento y las pensiones" lo que para Burillo viene a demostrar que "la despoblación, a nivel del Estado, no importa".

La serranía celtibérica es un territorio de 65.825 kilómetros cuadrados que se extiende a lo largo del Sistema Ibérico central, en las comunidades de Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y La Rioja y que está habitado por menos de medio millón de personas, lo que supone una densidad de tan sólo 7,58 habitantes por kilómetro cuadrado.

Burillo ha hecho referencia a las Inversiones Territoriales Integradas (ITI) para que confluyan todos los fondos europeos en territorios extremos. Para el profesor, el problema no es sólo de inversión sino de planificación, que no ha existido en este territorio, repartido en cinco comunidades autónomas y que afecta a distintas provincias, Soria, Cuenca y Teruel, así como territorios de Burgos, Guadalajara, Castellón, Valencia, La Rioja, Segovia y Zaragoza.

Tres apuntes para el aliento y la esperanza: el reconocimiento de la Generalitat valenciana de la identidad interregional de la Serranía Celtibérica, la necesidad de calcular el PIB no por provincias sino por comarcas y un convenio global con esMontañas, la asociación española de municipios de montaña para articular una posición común en problemas similares.

Francisco Burilo ha compartido la jornada, presentada por Salomón Ortega, con integrantes de la Asociación Repuebla, y ha participado de un recorrido por el entorno de Revenga.



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UNA CLASE MAGISTRAL


 

Querido profesor:

 

Me cuesta mucho escribirte "de tú", aunque me invite tu afabilidad y tu disposición. Y es que, desde hace algunos años, usted se convirtió en un referente para mí. De los que se puede aprender. Me encontré con usted mientras enredaba entre mis raíces. Lo compré a usted en la librería cuando empecé a descubrir mi tierra, y le volví a encontrar en el mismo lugar de Internet cuando me planteé la pregunta de “¿Cómo podría colaborar yo en la reconstrucción del espacio vital de nuestros antepasados?”.

 

Me empezaba a plantear si le había entendido bien, a usted, que Celtiberia era una identidad cultural, una reconocible región europea y un problema, bastante gordo, esto último nada discutible. Resulta evidente que el término “identidad” provoca, en muchos casos, cierta alergia cuando no indiferencia, así que también empezaba ya a dudar de mi tésis de que sólo el reconocimiento y la aceptación de nuestro propio hecho cultural y social podría colocarnos por encima de las pequeñas veleidades del ego, de prejuicios heredados, o de postureos, para tener la posibilidad de trabajar todos juntos y poder así presentarnos ante los demás como uno solo.

 

A ver si entiendo bien, después de su conferencia en Revenga: vamos, como uno sólo, a Madrid, a Bruselas; nos presentamos como uno solo ante las distintas administraciones, autonómicas, comarcales, provinciales, locales, que olvidan sus compromisos como olvidaban los romanos sus tratados; vamos, unidos y fuertes, a reclamar los fondos que nos corresponden como eurorregión en grave riesgo, o como proveedores de oxígeno, o de cielo, o de cultura. Vamos p’alante, todos, porque la cosa pinta muy mal; o bien, si somos capaces de reaccionar.

 

Quedará grabada en mi memoria gráfica su clase magistral de la tarde del sábado, al borde de la defensa del castro, sobre la roca tallada. Con revelaciones sorprendentes, incluso. Al fin, he podido retratarlo en el Eremitorio y en la necrópolis, además, junto a su admirable compañera que disfrutaba al mismo tiempo de nuestros rincones. Una emoción difícil de transcribir. Las crónicas periodísticas no pueden reflejar estas cosas. A veces, ni acercarse a la familiaridad, los sentimientos, y menos a la identidad. Por eso quiero hacerle patente con esta carta mi admiración personal, seguramente compartida por los compañeros de este día. Cuente con nosotros. Como le indiqué, “estamos a golpe de tecla”. Y me queda perfectamente grabada también su consigna en nuestra despedida: “Venga, a dar guerra”. Y lo haremos. Esta vez sí, unidos y fuertes.

 

Amigo Paco, muchas gracias por tu presencia en nuestro rincón, y tu clarividencia. Abrazo pelendón,

 

Alta Sierra Pelendona con Repuebla y Serranía Celtibérica




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